domingo, 21 de septiembre de 2008

Ludopatía: una enfermedad de la que todavía no se sabe demasiado

Ludopatía: una enfermedad de la que todavía no se sabe demasiado Los profesionales que integran la Asociación de Investigación de Ludopatía buscan crear conciencia sobre los problemas que acarrea el juego compulsivo, y preanuncian los conflictos que pueden traer las ciberadicciones en Santa Fe 



Las psicólogas sociales Susana Presti y Mariela Romero forman parte, junto a Marcos Barberis, del equipo de trabajo de la Asociación de Investigación de Ludopatía, que funciona en Santa Fe desde hace tres años.

La ludopatía o juego compulsivo es una patología reconocida por la Organización Mundial de la Salud en 1980. Hasta ese entonces el jugador no era considerado un enfermo.

El abordaje del tema en Santa Fe se vincula a "una necesidad, que no estaba tomada desde los lugares donde se trabaja salud mental", explicó Susana Presti, que previno acerca de que "no se ve como una adicción sin sustancias, sino que se lo considera un vicio".

La asociación no tiene fines de lucro y está compuesta por una comisión directiva y un grupo integrado por profesionales egresados de la Escuela de Psicología Social.

Entre las propuestas que ofrece está la de integrar un grupo de trabajo, que para Mariela Romero "es una pretensión de la asociación desde su inicio, pero ahora aparece la demanda en forma más fuerte" y por eso convocan.

Según dijo, todavía "no hay un grupo conformado", sino que "en realidad hay gente que viene y tiene entrevistas, o charlas informales", en el Centro de Prevención de Adicciones, de Promoción Comunitaria, lugar que les fue cedido para trabajar.

Pero además de los tratamientos, se propusieron investigar, "para ver qué está pasando con el juego en la ciudad", contó Mariela. Cuando se habla de juego compulsivo "nos referimos a casinos y apostadores de caballos, hasta la ciberadicción, que es el emergente".

"Como flores en primavera"
Susana Presti relató que están "en la etapa de recolección de datos", para saber "qué es lo que está pasando concretamente en nuestro medio". Porque "si recorrés la ciudad todos los días están abriendo nuevos cibers y siempre están llenos, son como las flores en primavera", ejemplificó.

El juego ya no está circunscripto a un grupo etario, "sino que cada vez son más jóvenes y más adultos los que están ingresando a una conducta adictiva", continuó la psicóloga social.

Para Romero, "en realidad lo que va cambiando es el objeto de juego, que se modifica según las edades".

Presti piensa que los juegos tradicionales se están abandonando, y son justamente "aquellos que permiten el crecimiento y el desarrollo del individuo". A cambio de eso "las personas se enfrentan a una máquina en la que hay que pulsar" y nada más, por eso el equipo busca saber qué efectos produce el cambio en términos de satisfacción.

Mariela piensa que cuando "la comunicación se vuelve virtual", trae aparejadas dificultades en la comunicación cara a cara. "Es más fácil poder decir cosas sobre la identidad, la persona, los sentimientos detrás de la compu".

No pretenden negar el uso de la tecnología, sino ver los límites, porque "hay chicos que están entre 6 y 10 horas en el ciber" y por lo general se trata de un problema que "tiene que ver con el entorno familiar".

La edad se corresponde con el tipo de juego. "Las personas mayores son las que desarrollan una conducta adictiva a juegos de casino, billar, caballos, apuestas, quinielas" enumeró Presti, que no descarta una nueva franja en la que la tecnología es el centro.

Las dos psicólogas sociales hablaron de la falta de material desarrollado, que las obliga a indagar desde cero y para eso deben recolectar datos.

A tientas, saben que los chicos de 13 ó 14 años son una constante en los ciber. Los padres dejan a sus hijos por un par de horas y después los van a buscar. Las propuestas de juego por lo general están cargadas de violencia, y la actitud del operador es pasiva, porque las reglas ya están impuestas, sólo hay que pulsar.

Juego y crisis
Uno de los disparadores del flagelo es la búsqueda de soluciones a problemas económicos. "El `llame ya", el ganar ahora y salvarse para siempre se fue incrementando después de la crisis de 2001" dijo Mariela, y su compañera agregó que "es apelar a una solución mágica, teñir de fantasías una realidad".

"Esta es una problemática que no toma una clase social determinada. Las adicciones nos atraviesan a todos, aunque algunos pueden desarrollar esta conducta patológica y otros no", resumió la psicóloga.

Además de buscar las causas del juego compulsivo, "trabajamos para que ese espacio lúdico pueda volver a sus fuentes y ser placentero y creativo".

Para los que se recuperan, "la posibilidad de jugar siempre existe y es muy alta", por lo tanto el trabajo que plantean es similar al de la rehabilitación. Se busca "bajar el nivel del sufrimiento psíquico del jugador".

Italia y España son los países de Europa que más problemas tienen, y por ende los que más se dedican a la investigación y la prevención.

Sobre cómo evitar el juego Susana afirmó que "no está mal traer un casino", pero siempre que se fortalezcan los límites.

"Tenemos que hacer una campaña de sensibilización, instalar en nuestra comunidad qué es el juego, cuál es la significación en términos de desarrollo del sujeto, y una vez establecido esto empezar a hablar del riesgo en cuanto a extralimitaciones".

Riesgo de enfermedad
La Asociación Americana de Psiquiatría indicó en 1995 que hay juego patológico cuando se dan al menos cinco de estas circunstancias:

* Preocupación por el juego (por ejemplo, idear formas de conseguir dinero para jugar).

* Necesidad de jugar con cantidades crecientes de dinero para conseguir el grado de excitación deseado.

* Fracaso repetido de los esfuerzos para controlar, interrumpir o detener el juego.

* Inquietud o irritabilidad cuando se intenta interrumpir o detener el juego.

* El juego se utiliza como estrategia para escapar de los problemas.

* Después de perder dinero en el juego, se vuelve a jugar para intentar recuperarlo.

* Se engaña a los miembros de la familia, terapeutas u otras personas para ocultar el grado de implicación en el juego.

* Se cometen actos ilegales como falsificaciones, fraude, robo o abusos de confianza para financiar el juego.

* Se han puesto en riesgo o perdido relaciones interpersonales significativas, trabajo u oportunidades profesionales por causa del juego.

* Se confía en que los demás proporcionen dinero que alivie la situación financiera causada por el juego.

Fuente: Revista Consumers, España, enero 2004.

En España

En enero de 2004 se calculaba que en España más de 500.000 personas sufrían serios problemas con el juego y casi 800.000 presentaban algunos de los síntomas característicos de los ludópatas, según un artículo publicado en la revista Consumers, de ese país

Fuente:sitiosargentina.com.ar

Ludopatía, una enfermedad sin cura que se puede detener

Es la compulsión al juego, reconocida por la OMS. En La Plata, un grupo de autoayuda. 


Ayer, un juez provincial realizó una inspección en el Casino Central de Mar del Plata para comprobar si había sido cumplida su orden de colocar carteles para advertir al público sobre el peligro del juego compulsivo, en los que debe señalarse que "jugar compulsivamente es perjudicial para la salud". El juez Enrique Félix Arbizu recorrió los sectores de tragamonedas, punto y banca, ruleta, sala especial y confitería durante aproximadamente 20 minutos, acompañado por el abogado Daniel Romeo, quien promovió la colocación de los carteles en representación de una entidad denominada "Jugadores Anónimos Compulsivos".

En la resolución se sostiene que "la ludopatía es una enfermedad y debe ser tratada como tal, especial y preferentemente desde políticas gubernamentales, tanto en las campañas de prevención como en la atención de quienes la sufren. Es público y notorio, por un lado, el desenfrenado avance de todo tipo de formas de juegos de azar". En la misma se alude también a "personas que merced al juego compulsivo lo han perdido todo". Consecuentemente, se dispuso librar un oficio a Lotería y Casinos de la Provincia de Buenos Aires para que en todos los accesos e interior de los casinos provinciales, sean colocados los carteles mencionados.

En nuestra ciudad, desde hace casi cinco años funciona un grupo de Jugadores Anónimos. Y el próximo 21 de agosto, con motivo de cumplirse ese quinto aniversario, realizarán una reunión abierta a toda la comunidad para que se tome conciencia de lo que definen como "una enfermedad emocional que a través del tiempo nunca mejora sino que empeora, que no se cura pero que se puede detener por el resto de la vida".

El grupo platense está compuesto por 35 personas -entre ellos 10 mujeres- que se reúnen tres veces por semana para cumplir con su propósito de "detenerse por 24 horas".

"Es un grupo de hombres y mujeres -le explicaron ayer a EL DIA- que comparten su experiencia, sus fuerzas y su esperanza para resolver su problema, que es el juego compulsivo".

LA ENFERMEDAD

"La ludopatía -señalaron los jugadores anónimos platenses- es una enfermedad reconocida como tal por la Organización Mundial de la Salud desde el año 1980. Es una enfermedad oculta que, si no se detiene a tiempo, lleva a tres caminos inevitables, la locura, la cárcel y la muerte. Es una adicción que no se puede dominar y que lleva a una persona a tocar fondo en lo más profundo de su ser, que en estos tiempos está creciendo significativamente, que se inicia a edades cada vez más tempranas, y que ya está equiparando al hombre y a la mujer".

"Los síntomas -destacaron- son la no aceptación de la realidad, la fantasía, la inseguridad emocional y la inmadurez. Es una enfermedad muy difícil de revertir, ya que las estadísticas indican que solo una persona de cada 40 logra detener su compulsión al juego".

"En nuestro caso -contaron los integrantes del grupo- se trata de transitar por 12 pasos de cumplimiento sencillo, el primero de los cuales es el reconocimiento de padecer la enfermedad. Hay que tener como objetivo el sano deseo de dejar de jugar, y luego cumplir con un plan de no jugar durante 24 horas. Es un grupo de autoayuda que a nivel nacional comenzó a funcionar en el año 1985, y que en todo el país ya cuenta con 40 grupos, uno de los cuales es el de La Plata".

"Esta enfermedad puede aniquilar a una persona -sostuvieron- ya que lleva a un profundo cambio de carácter, a la excitación permanente, la mentira, la agresión, la pérdida de la dignidad y el delito, además de las pérdidas materiales y afectivas. Es una enfermedad que no se cura nunca, pero que con honestidad y buena voluntad se puede detener, restableciendo los valores más importantes de un ser humano".

Fuente: Eldia.com



   

sábado, 23 de agosto de 2008

Los niños y los límites

Un motivo frecuente en la consulta al pediatra es el de cómo poner límites a los niños. Nosotros, los que ya tenemos un camino hecho en esta especialidad, recordamos que nuestros padres no conocían esta expresión de “poner límites” simplemente hablaban de educar.¿ No nos estamos refiriendo a lo mismo?. 

 La mamá es la que está en general más tiempo con el niño, cuando da indicaciones simples para lograr la conducta que de él se espera en la casa, escuela, calle, está creando hábitos de vida. 

Estos hábitos que el niño irá conociendo en su hogar y en su medio familiar formarán sus costumbres de alimentación, higiene, cuidado y respeto por las cosas y por los demás. Si al niño se lo respeta, se le está enseñando a respetar ; si se le estimula el lenguaje se está ayudando a enriquecer su vocabulario y su pensamiento... por que pensamos con palabras; si se le dan alimentos y cuidados en horarios regulares se les da seguridad. Por el contrario, un póster que sabemos ver en los consultorios señala: “El que pega para enseñar está enseñando a pegar” o sea que si a los chicos les trasmitimos violencia nos devolverán esa violencia a lo mejor con conductas que no sabemos de donde proceden. Si les hablamos con groserías y palabrotas no esperemos que en su relación en familia y con los demás su lenguaje no reproduzca lo que recibe y aprende, del mismo modo serán sus modales, gestos y actitudes. El valor inestimable de la familia en la educación de los chicos, es desde siempre conocido y no puede ser la escuela la que reemplace la acción de una casa donde mamá y papá armoniosamente saben que corresponde y quieren para sus hijos y para lograrlo ponen todo su empeño en educarlos, dedicándoles amorosamente el tiempo y los recurso que cada uno dispone de acuerdo a sus posibilidades 

A los límites los establecen una pareja que asume el compromiso de ser padres y que conjuntamente le dicen a un chico “hasta aquí llegaste”, sin violencia pero con firmeza, sin palabrotas, con serenidad. Cuando una familia funciona, el niño aprende como es el tema de los límites o en otras palabras se educa para vivir normalmente en sociedad, que es la finalidad que todos los padres buscan. 

Dra. Norma N. Degiovanni 

Pediatra. Río Cuarto

martes, 29 de julio de 2008

Las dificultades cotidianas de un celíaco


Testimonio
Las dificultades cotidianas de un celíaco 

El actor argentino Nahuel Pérez Biscayart padece la enfermedad y comenta la complejidad de vivir en un país no apto para celíacos.

Nahuel Pérez Biscayart, que acaba de ganar la Beca Rolex por 25 mil dólares y una estadía para estudiar en Nueva York, padece la enfermedad desde hace 10 años y cuenta cómo es la odisea de vivir en la Argentina sin comer gluten.  

Al actor le diagnosticaron la enfermedad celíaca hace una década, cuando tenía 12 años. "Era muy, muy bajito y pensaron que podía ser un problema hormonal, pero me hicieron los análisis correspondientes y resultó que no era así. A los seis meses que seguía sin crecer, una endocrinóloga me mandó a hacer más estudios ´por las dudas` y los anticuerpos de la celiaquía me dieron todos positivos", contó a Perfil.com. 

Desde ese momento, Biscayart vive una hazaña tratando de sobrevivir día a día sin consumir gluten, que es una proteína que está presente en cereales como el trigo, la avena, la cebada y el centeno (TACC). "La cultura argentina es muy farinácea, comemos todo el tiempo trigo; y por eso es muy complicado para un celíaco alimentarse en la calle, en lugares de concentración masiva de gente como terminales, shoppings o estaciones de servicio en la ruta", dice con la resignación de quien está acostumbrado a lidiar con esas dificultades.  

Recién llegado de Alemania, donde estuvo quince días actuando, cuenta que quedó sorprendido por la importancia que le dan en ese país a los enfermos celíacos, sobre todo respecto a los productos específicos sin gluten: "Es impresionante la cantidad y la variedad de productos que hay en Europa. Incluso convirtiendo los precios, la comida para celíacos es más barata que acá. En todos los supermercados hay una góndola para celíacos". 

Perfil.com entrevistó al actor en un bar céntrico de la Capital Federal y confirmó lo difícil que resulta conseguir comida en una ciudad que excluye por omisión. Ante el pedido del joven que pretendía merendar, la moza enumeró una por una las opciones: tortas, sándwiches, tostadas, medialunas de grasa, de manteca y alfajores de maicena. Nada de todo eso es apto para un celíaco. Así que Nahuel tuvo que conformarse con una limonada. (Ver video)  

Fuente:Perfil.com